Tenía pensado varios títulos posibles para este post: «de resaca a morata», «una de cal y otra de arena».. pero al final tras una buena reflexión, descubro el pequeño probremilla que me lleva acechando últimamente.
Ganas de ir a la montaña no faltaban, así que después de una boda el sábado, sin madrugar mucho nos fuimos a morata.
Nos dirijimos a la pared del puente de roca, por su cara exterior, con ganas de probar las nuevas vias que habíamos visto publicadas en aragonvertical.
Jorge se lanza por «siga el baile», una vía muy disfrutona que supera sin dificulatad. Yo con la excusa de querer ir probando los 6a la subo en top sin problemas.
La siguiente en probar es la Ursus, que de primeras me lanzo yo. A mitad de vía, me entra la «canguelis», me bajo, se la dejo a Jorge, que todo titanizado la sube sin problemas. La vuelvo a subir yo y esta vez, no se me resiste
En resumen, que ganas había, resaca también y una vez allí, quizás por las ganas de que tiene que salir si o si, el coco te juega malas pasadas.
Confiemos en que la motivación vuelva a mi…Tenemos todo el puente del pilar para «pretar», jeje
Al loro a nuestros caretos resacosos