Este fin de semana teníamos confirmada una partida de poker en nuestra casa para el viernes por la noche, todos los vicios concentrados en la misma actividad hasta altas horas de la madrugada.
El sábado debíamos pagar las consecuencias, sueño y resaca. Afortunadamente Morata siempre nos acoje con los brazos abiertos, nos regala un tiempo increible para una mañana de noviembre y lo complementa con una compañía maravillosa. Nos juntamos muchas caras conocidas, aquí os dejo un montaje que ha hecho David de los allí presentes.

En buena compañía las penas son menos, y de hecho penamos mucho menos de lo esperado por las paredes. Hasta a tres 6a le arreamos, no encadené ninguno, pero solo necesite un descanso para superarlos, quizá faltaba energía por la falta de sueño…
Para ir reponiendo fuerzas acabamos tomando unas papas en el bar de Morata. Como siempre con buen ambiente!

Pd: Como os podeis imaginar, nos olvidamos la cámara